jueves, 09 de agosto de 2012
La Consejería de Sanidad aconseja a la población extremar las precauciones ante la llegada de una nueva ola de calor, y especialmente a los ciudadanos más vulnerables, como las personas mayores, los niños o los enfermos crónicos. Desde el 1 de junio, está activado el Plan de Prevención frente a los efectos del calor, que se puede consultar en el Portal de Salud.
Se recomienda mantener una adecuada ingesta de líquidos, que en el caso de los niños y los ancianos debe ser de al menos un litro y medio de agua al día fuera de las comidas. Se deben evitar los paseos y el ejercicio físico en las horas de más calor y procurar que las prendas de vestir sean de tejidos naturales, ligeras y de colores claros.
Es necesario prestar una especial atención a la elaboración y conservación de alimentos para evitar la proliferación de bacterias. Se deben lavar frutas y verduras añadiendo si es preciso unas gotas de lejía para uso alimentario antes de aclararlas muy bien. Los alimentos deben cocinarse, alcanzando un mínimo de 65 grados y la descongelación debe hacerse siempre con tiempo suficiente en el interior del frigorífico. Los alimentos no deben dejarse a temperatura ambiente más de una hora.
La exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud, ya que causa envejecimiento prematuro de la piel y quemaduras y puede llegar a provocar insolación, lesiones cancerosas o cataratas en los ojos. Hay que proteger la piel del sol utilizando cremas con factores de protección superiores a 15 y pantalla total en el caso de pieles claras. Los niños no deben estar expuestos al sol antes de los tres años.